
Putos yonkis.
Es cierto que la Death Star no es (era) técnicamente mía, sino que había sido cedida por el Imperio antes de su cese, e iba en estos momentos camino del notario para arreglar las escrituras.
Putos yonkis, en cualquier caso.
Lo peor de todo es encima tener que aguantar las risitas del Borg (para quien iban a ir dedicados, con todo mi cariño, los 300 fighters) o las del resto de razas, como si el robo hubiera sido torpeza mía: "¿Cómo te dejas robar una Estrella de la Muerte?" fue la frase de ayer.
Pues bien, lo cierto es que la estrategia que seguí era impecable, dadas las circunstancias. La Estrella la recibí hace 6 turnos en un planeta a 260 años luz de mis fronteras, ya cargadita de combustible y de fighters. Como sabía que el planeta estaba infiltradísimo de Piratas, decidí subirla al pozo de gravedad para que no me la sacaran por las malas del planeta. Allí estuvo esperando 4 turnos hasta que llegó una nave cloak con gravitonics con la intención de remolcarla a todo cisco de allí. Mientras tanto, yo había estado allanando el camino, conquistando planetas que sirvieran de apoyo en la ruta hacia mis fronteras, y dejando cebos para disgregar la numerosa pero invisible flota de Piratas.
Sin embargo, justo en el mismo turno en que la Estrella iba a ser remolcada, el Pirata consiguió acorralarla en el pozo y la remolcó en dirección contraria con una nave de motores mejores. Básicamente se me adelantó un turno. Si mi nave remolcadora hubiera podido llegar antes, o si hubiera planificado de otro modo el encuentro entre ambas, tal vez hubiera salido.
En cualquier caso, era bien jodido y creo que mi mayor error fue pecar de optimismo. Algo incomprensible, por otra parte, teniendo en cuenta que mi territorio está siendo atacado por dos flancos, y totalmente arrasado por un tercero.
Por no hablar del meteorito que me destruyó la casi única fuente de ingresos que me quedaba en las inmediaciones de mi Home World... Al perro flaco todo se le vuelven pulgas.

